Caravaneros

Caravana cubana - Foto tomada del blog Havanaluanda

Caravana cubana - Foto tomada del blog Havanaluanda

“Otro de los colectivos cubanos que me llamó la atención en Angola fue los caravaneros de la UNECA, una empresa del gobierno cubano que explota a sus trabajadores con la mentalidad de un esclavista de la más baja estofa. Viajé con aquellos hombres por casi toda Angola y estuve en la caravana que, camino a Luena, durante varios días, fue atacada y cercada por la UNITA. No mencionar el valor y la demencia de aquellos trabajadores por llegar a su lugar de destino, sería una injusticia. Tras estar varios días junto a ellos, de bebernos varios litros de alcohol, de salir de la emboscada, de hacerles fotos con el AK-47 en la mano o disparando sus ametralladoras a la entrada de una curva peligrosa, después de todo aquello, algunos, por separado, me confesaron que aquello no era vida, pero que resultaba mejor que estar en Cuba. Más que trabajadores civiles, eran paramilitares, trabajaban como esclavos y recibían una miseria de salario. Pese a todo, se sentían dichosos de poder andar de un lado para otro en la carretera, lo cual les permitía contrabandear con mayor libertad”.

Fragmento del artículo “Angola, una experiencia en incubación”, del periodista Emilio Surí Quesada, publicado en el 2006. Pueden leerlo íntegramente aquí.

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En remojo: LCB

He seguido con atención durante estos días de asueto en EEUU los comentarios al post sobre la Lucha contra Bandidos. Como he hecho antes, me gustaría hacer otro post con esos testimonios.

Antes, quisiera que me aclararan algunas dudas. Han mencionado ustedes una “segunda parte” de la LCB, en los años 80. ¿En qué consistía y cómo se diferenció de la LCB de 1976-77?   ¿Qué era exactamente Los Olivos?

La “Lucha contra Bandidos”

Soldado de la UNITA en 1998. Fue reclutado a los 11 años

Soldado de la UNITA en 1998. Fue reclutado a los 11 años

Un episodio confuso y poco documentado en la historiografía sobre la Guerra de Angola es la Lucha contra Bandidos (LCB).  La iniciativa, que buscaba transplantar al país africano los métodos de contrainsurgencia usados en las montañanas del Escambray,  se lanzó entre abril y noviembre de 1976, en un intento por aplastar a la UNITA.

Se estableció un campo de entrenamiento de las FAPLA en Funda, cerca de Luanda, que contaba con unidades navales y aviones suministradas por los soviéticos. Había MiGs 21 y 23, helicópteros Mi-8 y Mi-24 y cazabombarderos Su-22s.

Las provincias de Moxico, Cuando Cubango y Cunene fueron escenario de los combates. De acuerdo con el historiador Edward George, la resistencia de la UNITA y la incapacidad de las FAPLA para combatirla provocaron gran resentimiento entre las tropas cubanas, que estaban en la primera línea de combate.

Los cubanos tampoco apoyaban los métodos de reclutamiento de las FAPLA,  que llegaron a colocar camiones delante de los cines para llevarse a la fuerza a los hombres que estaban dentro.

Los veteranos de las LCB son  algunos de los más golpeados por las secuelas de la guerra.

Según George, durante su primera visita a Angola en 1977, Fidel Castro le insistió a Neto que era necesario que las FAPLA tomaran el liderazgo de las LCB,  pero el presidente angolano prefería que los cubanos asumieran abiertamente la dirección de esas operaciones.

Quedan muchas lagunas sobre este período de la guerra. ¿En qué año concluyó la LCB? ¿En qué consistían sus principales operaciones? ¿Cómo describen ustedes las relaciones entre cubanos y angolanos?

Leyendas de la guerra

Jonas Sabimbi, líder de la UNITA,  y Holden Roberto, líder del FNLA

Jonas Savimbi, líder de la UNITA, y Holden Roberto, líder del FNLA

Los soldados del FNLA eran caníbales y los de la UNITA desollaban la planta de los pies de sus prisioneros y luegos  los retaban a caminar erguidos  si querían ganar su libertad; los que flaqueaban eran ejecutados. Historias como esas sobre la Guerra de Angola -verbales y también escritas- han circulado ampliamente a lo largo de los años.

¿Dónde termina la realidad y empieza la ficción?

¿Recuerdan qué otras historias circulaban sobre los enemigos de los cubanos?

Quifangondo, el Camino de la Muerte

Columna del FNLA marcha hacia Luanda, en vísperas de la batalla de Quinfandongo. Foto tomada del blog HavanaLuanda

Columna del FNLA marcha hacia Luanda, en vísperas de la batalla de Quifangondo. Foto tomada del blog HavanaLuanda

Holden Roberto, líder del FNLA, había jurado tomar Luanda antes de la declaración de independencia, el 11 de noviembre de 1975. Dos semanas antes, sus hombres habían tomado Caxito y Morro do Cal, en las cercanías de la capital de Angola.  Los cubano-angolanos se habían replegado a Quifangondo, desde donde habían rechazado ataques  el 5 y el 8 de noviembre. 

De acuerdo con el historiador Piero Gleijeses, autor de “Conflicting Missions”, el director de operaciones del ejército sudafricano, General Viljoen, se reunió en dos ocasiones con Roberto a fin de aconsejarle una estrategia militar adecuada para la toma de Luanda. El líder bakongo no oyó consejos y se empecinó en un ataque frontal a Quifangondo.

Además  de combatientes bakongos, sus  fuerzas estaban compuestas por 120 mercenarios portugueses, algunos zairenses, sudafricanos y un pequeño grupo de la CIA, de acuerdo con Gleijeses. Otro historiador, Edward George, coloca la cifra total de atacantes en 3320.

Un poco de suerte ayudó a los angolanos y cubanos en esta batalla: el 7 de noviembre llegaron en el barco La Plata seis BM-21,  que arribaron a Quifangondo la noche del 9 de noviembre.  Por otra parte, el 8 de noviembre entró en Luanda el primer contigente de las Tropas Especiales del MININT como parte de la Operación Carlota. Los hombres, exhaustos del largo viaje aéreo,  fueron enviados de inmediato a Cacuaco, la segunda línea de defensa de Luanda en caso de que cayera Quifangondo.

Poco más de mil efectivos angolano-cubanos conformaban la defensa de Luanda en esa área. Gleijeses considera que había también 200 combatientes katangueses (Congo)  y un asesor soviético, llamado Yuri. Ustedes dirán.

Holden Roberto, cuando viajaba por el norte de Angola en 1975

Holden Roberto, cuando viajaba por el norte de Angola en 1975

En las primeras horas del 10 de noviembre, Roberto ordenó el ataque. Sus tropas fueron recibidas con una lluvia de proyectiles de los BM-21s, que rápidamente desintegraron el ataque, causando fuertes bajas -más de cien. Así debutaron en Angola las BM-21, potente armamento de la Guerra Fría. Las FAPLA y los cubanos tuvieron un muerto y cinco heridos.

A partir de ese momento, el FNLA se refirió a Quifangondo como “Nshila wa Lufu” o El  Camino de la Muerte, donde comenzó la destrucción de esa fuerza opositora angolana. El 11 de noviembre el MPLA y sus simpatizantes festejaron la independencia  en Luanda.

En entrevista en mayo de 1998 con el historiador Edward George, Roberto describió la batalla como “el peor día de mi vida”. Y confesó que al ver los misiles soviéticos caer sobre sus hombres, deseó que la tierra se abriera y se lo tragara.

Invito a los veteranos de Quifangondo a contar sus recuerdos y anécdotas de estos sucesos.

Juanita Castro y Angola

Juanita Castro

Juanita Castro

Una conexión poco conocida de Juanita Castro con la Guerra de Angola ha salido a relucir por estos días a raíz de la presentación de su libro Fidel y Raúl: Mis hermanos.  La historia secreta.  Ex internacionalistas cubanos que estuvieron en el país africano en los años 1977-78 recordaron las alocuciones radiales de la hermana de Fidel Castro, que se trasmitían por una estación de radio sudafricana  en Luso (hoy Luena), provincia de Moxico, todos los días alrededor de las 7 de la noche.

En declaraciones para La última guerra, Juanita Castro -exiliada desde 1964- confirmó que grabó esos mensajes para emisoras radiales de Miami, voluntariamente, cuando ya no tenía ninguna conexión con la Agencia Central de Inteligencia (CIA).  Las alocuciones fueron retransmitidas por emisoras radiales en Sudáfrica, país que ella visitaría años después.

Uno de los mensajes, según recuerdan algunos ex internacionalistas, decía:  “Tropas cubanas que se encuentran en el extranjero, hermanos cubanos que están en Mozambique, Angola, Congo, para ustedes va este mensaje, ¿no estarían ustedes mejor estando escuchando este mensaje en la radio junto a sus familias?”

Juanita mantuvo hasta 1970 un programa semanal de media hora, titulado Radio Periódico, que se transmitía para Cuba desde la potente emisora WRLU-Radio Nueva York. Sin embargo, al romper sus vínculos con la CIA por desacuerdo en el cambio de política de la administración de Richard Nixon hacia el régimen cubano y el comunismo internacional, la agencia le cortó inmediatamente los fondos que servían para financiar Radio Periódico.

Juanita también confirmó una información que ha circulado en la blogosfera sobre el hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro Espín.

El coronel Alejandro Castro Espín, hijo y asistente personal de Raúl Castro

El coronel Alejandro Castro Espín, hijo y asistente personal de Raúl Castro, durante la presentación de su libro Imperio del Terror (2009)

Castro Espín sufrió un accidente en los años 80 durante la Guerra de Angola, a causa del cual perdió la visión de un ojo, dijo Juanita Castro a La última guerra. Juanita se mantiene al tanto de su familia en Cuba a través de su hermana Enma, quien reside en México desde 1960 y es la preferida de Fidel y Raúl.

La información fue ratificada además por una persona cercana a Raúl Castro en la época. La fuente, que pidió no ser identificada, cree que el accidente se produjo  en el área de Luanda cuando intentaba disparar un arma, y Castro Espín estuvo gravemente herido.

Una apuesta arriesgada

Agostinho Neto y Fidel Castro

Agostinho Neto y Fidel Castro

¿Por qué Fidel Castro ordenó una presencia masiva de las fuerzas cubanas en Angola en 1975? Treinta y cuatro años después,  esa decisión puede parecer inexplicable.

El 4 de noviembre, día en que se lanzó la Operación Carlota, la situación era crítica para el MPLA: la invasión sudafricana, iniciada a mediados de octubre, avanzaba sin grandes obstáculos por el sur; en las cercanías de Luanda el FNLA había lanzado un exitoso ataque en Morro do Cal, obligando a las FAPLA y a las fuerzas cubanas a replegarse en Quinfandongo; en Cabinda el jefe de las fuerzas cubanas, Ramón Espinosa Martín, se alistaba para un ataque del FLEC y los zairenses.

Todo presagiaba un desastre para los cubanos y el MPLA. “Era un asunto de sobreviviencia política para Castro, cuyo rol como líder cubano supremo y portavoz no oficial del Tercer Mundo se vería amenazado por una derrota en Angola”, considera el historiador George Edward.

Por otro lado, un desastre militar en Angola habría sido difícil de enfrentar públicamente en el Primer Congreso del Partido Comunista, que comenzó el 17 de diciembre de 1975.

Sin la Operación Carlota, la historia angolana sería otra: los cubanos ganaron la batalla de Cabinda, destruyeron al FNLA en Quinfandongo y contuvieron el avance sudafricano. En abril de 1976, casi todo el territorio angolano era controlado por el MPLA y los cubanos.

Cuando Fidel Castro visitó Angola en marzo de 1977, fue recibido y festejado como un héroe, como pueden ver en este fragmento de un documental de la BBC:

La Habana tuvo la oportunidad de salir completa y victoriosamente de Angola, pero optó por una retirada gradual que pronto fue revertida por el propio Fidel Castro, probablemente obsesionado con propinar una derrota a “las fuerzas imperialistas” aunque fuera a miles de kilómetros de su país.

En retrospectiva, la presencia de tropas cubanas en Angola -se cree que en un momento determinado llegó a haber cien mil soldados- revela la falsedad de la propaganda oficial, que infundió miedo y hasta paranoia a generaciones de cubanos insistiendo hasta el cansancio en la constante amenaza de una “invasión yanki” . Si tal peligro hubiera sido real, Cuba no habría enviado el grueso de sus tropas a África.