Expiar las culpas en Angola

Antonio Enrique Lusson, general

Antonio Enrique Lusson (izq.), general de división, flamante vicepresidente del Consejo de Estado

Un vistazo a la biografía del general de división Antonio Enrique Lusson Battle, recién designado vicepresidente del Consejo de Ministros en sustitución de Jorge Luis Sierra Cruz, recuerda las características del reclutamiento en Cuba durante la década del 80.

Después de hablar con numerosos veteranos de Angola, tengo la impresión -ustedes dirán si acertada o no- de que en esos años Angola se convirtió en una especie de destino redentorio para los “tronados” y “caídos en desgracia”. Ese fue el caso de Lusson, quien fue destituido como ministro de Transporte en 1980, por un escándalo de ineficiencia y corrupción. Fue también el caso del coronel Pedro Tortoló tras el fiasco de Granada en 1983.

Como castigo inmediato fue nombrado Jefe del Cuerpo de Ejército del Ejército Juvenil del Trabajo en la provincia de Camagüey y dos años después, enviado a Angola por primera vez.  En total, estuvo seis años y medio, y participó en combates de Lucha Contra Bandidos en Menongue, Luena, Huambo y Bie, según contó en una entrevista que le hizo Luis Báez para su libro Secretos de Generales (1987).

Tras redimirse en Angola, Lusson continuó su carrera política en diversos cargos, hasta llegar a la vicepresidencia del gobierno…a los 80 años.

Una apuesta arriesgada

Agostinho Neto y Fidel Castro

Agostinho Neto y Fidel Castro

¿Por qué Fidel Castro ordenó una presencia masiva de las fuerzas cubanas en Angola en 1975? Treinta y cuatro años después,  esa decisión puede parecer inexplicable.

El 4 de noviembre, día en que se lanzó la Operación Carlota, la situación era crítica para el MPLA: la invasión sudafricana, iniciada a mediados de octubre, avanzaba sin grandes obstáculos por el sur; en las cercanías de Luanda el FNLA había lanzado un exitoso ataque en Morro do Cal, obligando a las FAPLA y a las fuerzas cubanas a replegarse en Quinfandongo; en Cabinda el jefe de las fuerzas cubanas, Ramón Espinosa Martín, se alistaba para un ataque del FLEC y los zairenses.

Todo presagiaba un desastre para los cubanos y el MPLA. “Era un asunto de sobreviviencia política para Castro, cuyo rol como líder cubano supremo y portavoz no oficial del Tercer Mundo se vería amenazado por una derrota en Angola”, considera el historiador George Edward.

Por otro lado, un desastre militar en Angola habría sido difícil de enfrentar públicamente en el Primer Congreso del Partido Comunista, que comenzó el 17 de diciembre de 1975.

Sin la Operación Carlota, la historia angolana sería otra: los cubanos ganaron la batalla de Cabinda, destruyeron al FNLA en Quinfandongo y contuvieron el avance sudafricano. En abril de 1976, casi todo el territorio angolano era controlado por el MPLA y los cubanos.

Cuando Fidel Castro visitó Angola en marzo de 1977, fue recibido y festejado como un héroe, como pueden ver en este fragmento de un documental de la BBC:

La Habana tuvo la oportunidad de salir completa y victoriosamente de Angola, pero optó por una retirada gradual que pronto fue revertida por el propio Fidel Castro, probablemente obsesionado con propinar una derrota a “las fuerzas imperialistas” aunque fuera a miles de kilómetros de su país.

En retrospectiva, la presencia de tropas cubanas en Angola -se cree que en un momento determinado llegó a haber cien mil soldados- revela la falsedad de la propaganda oficial, que infundió miedo y hasta paranoia a generaciones de cubanos insistiendo hasta el cansancio en la constante amenaza de una “invasión yanki” . Si tal peligro hubiera sido real, Cuba no habría enviado el grueso de sus tropas a África.

¿Por qué fuimos a la guerra?

Fidel Castro habla de la intervención cubana en Angola en la ONU (1975)

Fidel Castro habla de la intervención cubana en Angola ante la ONU (1975)

De acuerdo con este discurso de 1975 de Fidel Castro (pinche en la imagen para ver un fragmento), Cuba entró la Guerra de Angola por simple solidaridad con los angolanos.

Treinta años después, uno de los libros más serios sobre el tema, “The Cuban intervention in Angola, 1965-1991, from Che Guevara to Cuito Cuanavale”, respaldó de algún modo esas declaraciones.  Su autor, Edward George, asegura que la intervención cubana fue un movimiento estratégico para impedir un desastre militar de los izquierdistas angolanos en uno de enclaves disputados de la  Guerra Fría.

Pero como suele suceder, circulan numerosas teorías sobre los verdaderos intereses del gobierno cubano en tan lejanos parajes. ¿Buscaba algo Fidel Castro a largo plazo? ¿Por qué envió a tantos  miles de cubanos -más de 300 mil- a jugarse la vida durante 16 años? ¿Qué opinan ustedes?